martes, 30 de abril de 2019

Los salarios en España son aún más bajos que los que había antes de la crisis

Trabajador

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Un informe de la OCDE constata que los salarios reales se mantienen “por debajo de los niveles de la crisis en Grecia, Italia y España”.

 

La crisis que estalló hace una década supuso la destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo en las economías desarrolladas. 

 

Desde entonces, los mercados laborales se han recuperado en buena medida en la mayoría de estos países, pero no ha ocurrido lo mismo con los salarios de los trabajadores, de acuerdo con un reciente informe de la OCDE (‘Los empleos de baja productividad siguen impulsando el crecimiento del empleo’).

 

“El fuerte aumento de las tasas de desempleo en el punto álgido de la crisis fue seguido de una importante desaceleración del crecimiento salarial en muchos países”, apuntan los economistas de la OCDE.


“Aunque las tasas de desempleo están ahora por debajo, o cerca, de los niveles anteriores a la crisis en muchos países -con mínimos históricos en algunos de ellos-, el crecimiento de los salarios sigue siendo lento”.



“El crecimiento de los salarios reales, ajustado por la inflación, ha mejorado casi de forma generalizada en los últimos años en comparación con el período de recuperación inicial, pero sigue estando por debajo de las tasas anteriores a la crisis en dos tercios de los países de la OCDE, a pesar de un período de crecimiento salarial insignificante o lento, y de las anteriores disminuciones del poder adquisitivo como consecuencia de la crisis”.



De hecho, constata el informe, “los salarios reales se mantienen por debajo de los niveles de la crisis en Grecia, Italia y España, y también se han contraído en los últimos años en Bélgica y Canadá”.


El aumento de los puestos de trabajo en los sectores peor remunerados, como la hostelería y la restauración o la asistencia sanitaria y residencial, habría pesado sobre los salarios medios en el conjunto de la economía.





Para la OCDE, la presión a la baja sobre los salarios puede haber permitido a las empresas “retrasar las decisiones de inversión, en lugar de satisfacer una mayor demanda mediante la contratación de personal adicional y, a su vez, socavar el potencial de crecimiento de la productividad impulsado por la inversión”.



El informe también muestra que la parte de los ingresos procedentes de la actividad económica que se destina al trabajo a través de los salarios ha disminuido en los últimos 15 años en muchos países, sobre todo en el sector manufacturero.



“Dado que los costes laborales están empezando a aumentar en muchos países, las empresas pueden empezar a reconsiderar sus decisiones de inversión”, añade la OCDE.


Sin embargo, “las incertidumbres políticas, las tensiones comerciales y la erosión de la confianza de las empresas y los consumidores pueden seguir pesando sobre la inversión”.


El informe pide políticas para “estimular la inversión, capitalizar las eficiencias y economías de escala que proporciona la transformación digital y fomentar el crecimiento de las actividades de alta productividad”.



 
 
 
 
 

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