Discurso en
Venezuela del Vicepresidente de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en el
acto conmemorativo del III Aniversario de la muerte (o asesinato) de
Hugo Chávez Frías.
Querido Presidente, compañero Nicolás Maduro;
Distinguidas invitadas e invitados;
Queridas hermanas y hermanos venezolanos:
Con
profunda emoción y sentimiento revolucionario queremos compartir con
ustedes, como parte de este conversatorio, algunas ideas que expresan el
sentimiento de la Cuba revolucionaria, de la Cuba de Fidel y de Raúl
con la hermana República Bolivariana de Venezuela, con su pueblo, con su
legítimo gobierno y, en particular, con Chávez, porque para nosotros
Chávez vive (Aplausos).
Como una
afrenta a la memoria del eterno e invencible Comandante Presidente Hugo
Rafael Chávez Frías y a los pueblos de Nuestra América y del mundo, hace
pocas horas el Presidente de Estados Unidos de América decidió
prorrogar por un año más la injustificada, desproporcionada y peligrosa
Orden Ejecutiva que declara “emergencia nacional” por considerar que la
República Bolivariana de Venezuela constituye “una amenaza inusual y
extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de
Estados Unidos.”
Una vez
más, el imperio demuestra que no ha cambiado su esencia agresiva y su
desprecio hacia nuestros pueblos, reiterando sus amenazas contra una
nación hermana, pacífica y solidaria, e ignorando la indignación y
rechazo unánimes que suscitó la promulgación de esta infame Orden hace
apenas un año.
Quiero
reiterar, y además ratificar, lo que expresó el General de Ejército Raúl
Castro Ruz en la VII Cumbre de las Américas, en Panamá, el 11 de abril
de 2015, y cito: “Venezuela no es ni puede ser una amenaza a la
seguridad nacional de una superpotencia como Estados Unidos”. Y añadió:
“Debo reafirmar todo nuestro apoyo, de manera resuelta y leal, a la
hermana República Bolivariana de Venezuela (Aplausos), al gobierno
legítimo y a la unión cívico-militar que encabeza el Presidente Nicolás
Maduro (Aplausos), al pueblo bolivariano y chavista que lucha por seguir
su propio camino y enfrenta intentos de desestabilización y sanciones
unilaterales que reclamamos sean levantadas, ¡que la Orden Ejecutiva sea
derogada! (Aplausos.)
El
Presidente Hugo Chávez ya no estaba físicamente presente y
oportunistamente se pensaba, como se sigue pensando de forma errónea por
algunos, que quienes le sucederían no podrían defender su legado y que
había llegado el momento de pasarle las cuentas a la Revolución
Bolivariana. No faltaron incluso intentos de contraponer a Venezuela y a
Cuba, ofreciéndole el garrote a la una y la zanahoria a la otra.
En una de
sus confesiones más íntimas, cuando ya era plenamente consciente de su
destino histórico, Chávez evocó la célebre frase con la que Fidel Castro
terminó su alegato de autodefensa, para apropiarse de ella,
parafraseándola en el sentido que había tomado su vida: “la historia me
absorberá”.
Así,
absorbido por el torbellino de la revolución desatada a partir de su
llegada al poder, Chávez se instaló para siempre en el corazón de su
pueblo y en el de la América toda (Aplausos), por lo cual estamos hoy
aquí, en nombre de Fidel, de Raúl y de todos los cubanos, para rendirle
homenaje en ocasión del tercer aniversario de su siembra.
En Chávez
confluyeron extraordinarias dotes de profundo pensador y estratega
revolucionario con una infinita sensibilidad, energía y capacidad de
convencer y poner en práctica sus avanzadas ideas.
Orador
excepcional, apasionado y optimista, creía en la invencibilidad del
espíritu humano. Expresión y suma de lo más auténtico de la cultura
popular venezolana. Amante como el que más de su patria, de su fe y de
su pueblo, líder político y militar nato, lo subestimaron sus
adversarios, incapaces de medir su inteligencia y visión. Y fue, ante
todo, un ser infinitamente solidario.
Los
latinoamericanos y caribeños nunca lo olvidaremos uniendo voluntades
diversas, limando asperezas, para recuperar el sueño de la integración
regional. Quienes vieron en su generosidad un despilfarro de las
riquezas de Venezuela, fueron los mismos que durante años defraudaron a
su verdadero dueño, negándoselas (Aplausos).
Hoy, cuando
la crisis económica, el desplome de los precios del petróleo y el
sabotaje económico estremecen al país, hay quien pretende olvidar u
omite recordar que gracias a la generosa y justa revolución que Chávez
desató millones de venezolanos salieron de la pobreza extrema y del
hambre, accedieron a servicios de salud, educación y cultura y
obtuvieron empleos y vivienda (Aplausos).
Hoy el
Presidente Nicolás Maduro y su equipo se empeñan en continuar y
consolidar todo aquello que Chávez inició, con el apoyo mayoritario del
pueblo, concentrados en poner fin al modelo rentista, en diversificar la
producción, garantizar los servicios básicos a los ciudadanos y crear
un mejor ambiente de seguridad.
Qué más se
habría logrado con más actitudes patrióticas y respeto a la soberanía
venezolana, y menos boicot interno y agresión y subversión externas.
Por
experiencia propia sabemos que el éxito depende de cuatro factores
esenciales como son: la fidelidad sin límites a las ideas y a una causa
justa, que en este caso son las de Bolívar y Chávez; la unidad
indestructible de todos los revolucionarios; el trabajo mancomunado e
incansable de todos y una infinita fe en la victoria (Aplausos) .
Hermanos venezolanos:
No hablo
solo como representante del Estado, el Partido y el pueblo de Cuba. Lo
hago también como un cubano que nació con su Revolución y creció y vivió
todo este tiempo sometido a agresiones y al criminal bloqueo económico,
comercial y financiero, que eligió el mismo destino que la inmensa
mayoría de sus compatriotas y que por ello ha tenido el privilegio de
vivir este momento de reconocimiento a la existencia de la Revolución
Cubana y el Estado socialista en Cuba.
Largo y
heroico ha sido el camino transitado por nuestro pueblo para llegar
hasta los anuncios realizados simultáneamente por los presidentes de
Cuba y Estados Unidos el pasado 17 de diciembre de 2014. Sobre la base
del respeto a la igualdad soberana y sin menoscabo a la independencia
nacional y a la autodeterminación de nuestro pueblo, estamos dispuestos a
tratar los más diversos temas de forma recíproca y continuar
dialogando, convencidos de que es posible convivir civilizadamente a
pesar de nuestras profundas diferencias.
La
normalización de las relaciones bilaterales es un desafío, que pasa
necesariamente por el levantamiento del bloqueo y la devolución del
territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval Norteamericana en la
provincia cubana de Guantánamo (Aplausos).
Pero fue un
desafío mayor haber llegado hasta este punto. Si la revolución es un
gran cambio en la vida de los seres humanos, la revolución tiene que ser
movimiento, resistencia, rebeldía, riesgos y voluntad de afrontarlos
con muy pocos recursos y mucha creatividad, solidaridad, moral y
principios (Aplausos).
Los
revolucionarios nunca estamos solos. No lo estuvo jamás la Revolución
Cubana y no lo está en esta hora crucial la Revolución Bolivariana
(Aplausos), que no es amenaza para nadie, sino esperanza y bastión de
solidaridad (Exclamaciones de: “¡Gracias, Cuba!”) ¡Gracias, Venezuela!
(Aplausos.) No importa que el imperialismo y las oligarquías lancen
acometidas contra los procesos revolucionarios y progresistas. No nos
quitan el sueño. No se preocupen por anuncios de funerales: ya ustedes
demostraron que mientras haya un chavista vivo y luchando, la revolución
estará en pie. Y ustedes son millones (Exclamaciones y aplausos).
Cuando en
su última campaña electoral, consciente de que el plazo vital se vencía,
el Comandante convocaba a los venezolanos y a todos los
latinoamericanos a sentirse Chávez, con aquel llamado de “¡Chávez somos
todos!”, él nos entregaba lo último que le quedaba, su propia identidad,
para hacerla nuestra, para multiplicarse en cada uno de nosotros como
fórmula de redención y fe en la victoria.
Ese es el
hombre a quien venimos a homenajear hoy a Caracas. Al mejor amigo de
Cuba (Aplausos). A quien afirmó que no era un sacrificio cuanto hacía,
mientras se quejaba del tiempo, inalcanzable para todo lo que había que
hacer. “El pueblo”, aseguraba Chávez, “espera mucho de nosotros, y no le
debemos defraudar. Lleva siglos aguardando”.
Inspirados
en las ideas de grandes hombres como Bolívar y Martí, el Che, Fidel y
Chávez, hemos soñado todos un mundo mejor y posible y comenzamos a
levantarlo. Jamás vamos a renunciar a ello (Aplausos).
No queremos
guerras. No queremos bloqueos. No queremos injerencia. No queremos
subversión. No queremos sabotaje. No queremos que se nos impongan
modelos de acumulación egoísta de riquezas para unos pocos. Queremos
paz. Queremos justicia social y equidad. Queremos desarrollo sostenible.
Queremos seguridad y respeto a nuestra soberanía e independencia.
Queremos compartir lo que tenemos. Queremos felicidad y prosperidad para
todos. Y queremos integración plena en Nuestra América (Aplausos y
exclamaciones de: “¡El pueblo unido, jamás será vencido!”).
Por eso,
demandamos enérgicamente la derogación de la Orden Ejecutiva contra
Venezuela, llamamos a la comunidad internacional a sumarse a este justo
reclamo y reiteramos nuevamente, de manera resuelta y leal, nuestro
apoyo incondicional a la Revolución Bolivariana, al legítimo gobierno
del Presidente Nicolás Maduro y al pueblo venezolano, que lucha por
mantener la paz, el orden constitucional, las conquistas de su
revolución y el legado del Comandante Presidente Hugo Chávez (Aplausos),
frente a los intentos desestabilizadores de la oposición interna,
alentada por Estados Unidos y sus aliados.
Una vez más
condenamos las arbitrarias, prolongadas y crueles campañas de guerra
económica y psicológica contra el gobierno y el pueblo bolivariano. No
renunciaremos a las ideas integradoras y emancipadoras que nos
inculcaron Fidel y Chávez.
Hoy,
mientras recordamos a Chávez, traigo en la memoria a mis compatriotas,
víctimas hace 56 años del sabotaje al barco La Coubre, en el puerto de
La Habana, y el llamado de Fidel en aquel entonces a resistir y vencer,
con la histórica consigna de “¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!”
(Aplausos.)
Hermanos venezolanos: ¡La Revolución venezolana vencerá!


No hay comentarios:
Publicar un comentario