domingo, 13 de marzo de 2016

Pedro Sánchez, las “fuerzas del cambio”, lo que quieren los españoles, y la extrema izquierda


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 El cambio


Mira, Pedro, está claro que no tienes ni la libertad ni las agallas de decir ni hacer lo que quizá quisieras decir o hacer, aunque ya no tengo claro que quieras algo diferente a lo que expones, pero si fuera por lo primero, cuando uno se ve en esa tesitura, si es honrado, al menos sí debe tener la valentía suficiente para descabalgar a tiempo, y así, como mínimo, se consigue no irritar a nadie. No se puede ser tan cínico ni tan hipócrita, y menos siendo tan torpe como actor.


Cambio, fuerzas del cambio, Gobierno del cambio… ¿cambio y PSOE en la misma frase?, ¿qué cambio puede suponer que gobierne el partido que más años ha gobernado desde el 78? ¿El cambio es un Gobierno que como dices abarque desde la derecha a la ‘extrema izquierda’? ¿Tú qué fumas?


Mira majete, si hay (o debiera haber) diferentes partidos es porque hay diferentes ideales de sociedad, de mundo. Hay quien cree que por herencia o presunto mérito unos lo merecen todo a costa de lo que sea, y quienes creemos que “De cada cual según sus capacidades y a cada cual según sus necesidades”. Y no es compatible. De hecho es antagónico.


Y fíjate qué cosas, si aparte de por lo obvio ese ‘mestizaje ideológico’ también es imposible no es porque ‘el partido Podemos’ (el nuevo mantra) sea de extrema izquierda –que ya quisiera yo– cuando en los hechos no pasa de socialdemocracia moderada, sino porque vosotros solo tenéis una ideología: la que convenga al gran poder económico. Como C’s. Y así no hay manera.


Por este motivo te agradecería que dejes de interpretar el ‘mensaje de los españoles’, porque según mi partida de nacimiento, debo ser español, y sin embargo yo no he votado a la izquierda para que gobierne con la derecha, ni he dado un mandato de absurdo acuerdo quimérico. Yo con vosotros, con el PSOE, por cortesía me tomaría un café a regañadientes, pero con C’s no voy ni a la esquina. Y que tu partido haya optado por firmar un ‘solemne’ acuerdo inicial con la derecha para después negociar con la izquierda en lugar de lo contrario, impide que yo no me sintiera traicionado por mi opción política si esta llegase ahora a cualquier acuerdo con vosotros. Ni por acción ni por omisión.


Mal negocio, Pedro. Lo que has hecho deja, para el futuro, solo dos opciones políticas con las que uno sepa a qué atenerse cuando le confía su voto. Una es la del Partido Popular de Rajoy (y digo de Rajoy porque con otra persona al frente es muy probable que pasara a convertirse en lo mismo que PSOE o C’s), un partido que mezcla la ultraderecha, la derecha, el conservadurismo, el neoliberalismo y el nacional-catolicismo a partes iguales (esto sí es mestizaje). 


Y la otra son Podemos e IU, partidos con base programática socialdemócrata. El socialismo, que es lo que está en vuestras siglas y que está a la izquierda de la socialdemocracia, abogaría por la salida de la OTAN, del Euro, de la UE, la ruptura de relaciones con la Iglesia, la nacionalización de los sectores estratégicos, la creación de una banca pública, impediría el actual control de los medios de comunicación por parte de las corporaciones, establecería salarios máximos, una política impositiva que gravara de verdad a capital y patrimonio, aboliría los vehículos de inversión que han convertido este país en un paraíso fiscal para multimillonarios, y aplicaría un largo etcétera de políticas de esas que siguen siendo políticas ‘socialistas’. 


Y desde luego ni se le pasaría por la imaginación firmar acuerdos con la derecha.



No creo que con este discurso infantil engañéis ya a demasiada gente. Y mucho menos lo hará Susana la de los banqueros, que cuando te dé la patada para ocupar tu puesto, con todo lo que se sabe de ella, nos va a durar cuatro telediarios.


 Pero no cambiéis, seguid así, que lo ponéis cada día más fácil. Y falta hace facilitar un CAMBIO de verdad.




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