martes, 22 de mayo de 2018

Gobierno Rajoy: impotente para acabar con los “narcos” en Algeciras y La Línea.




El crimen organizado reta al Gobierno en la frontera Sur de Europa con una escalada de violencia sin precedentes. El Partido Popular le declara la guerra al narcotráfico en palabras del Ministro Juan Ignacio Zoido.


 El ambiente de muchos habitantes es de terror y la zona se está convirtiendo en un polvorín.  Miles de personas del Campo de Gibraltar toman las calles en manifestación contra la amenaza de los “narcos” tras los graves sucesos que han azotado la zona, acrecentados las últimas  semanas.


 Un niño de 9 años murió recientemente en las playas de Getares-Algeciras arrollado por una narcolancha ocupada por  elementos con antecedentes penales por narcotráfico, que fueron detenidos y han sido acusados de un delito de “homicidio doloso”. La lancha rápida chocó o fue “chocada adrede” según algunas versiones por un ajuste de cuentas de una presunta guerra entre las tres principales bandas de “narcos” que se disputan el control de la zona.  


El problema del narcotráfico no es nuevo en la comarca pero este año han saltado todas las alarmas con varios casos muy graves. En los primeros días de marzo, cuando un “narco” que intentaba escapar de la policía, acabó en el hospital con una pierna rota, (estando vigilado por la policía) llegaron veinte “narcos encapuchados” y se llevaron al  detenido, burlando a la vigilancia policial, a los enfermeros y a los médicos.


 Ajustes de cuentas, robos de drogas entre distintos clanes mafiosos, robo de material incautado por la policía, agresiones a 9 guardias civiles cercados por 40 personas…etc.


Los guardas civiles y policías de base que trabajan a pie de obra se juegan la vida y habían venido denunciando los escasos efectivos debido a los recortes del PP y podrían ser utilizados como carne de cañón en esa guerra. Pero, ¿Dónde están los verdaderos responsables?  Porque a los verdaderos capos de esas mafias que se benefician de ese tráfico ilegal no lo van a detener en las playas de Cádiz ni en ninguna otra, ya que están seguros en sus lujosos despachos dirigiendo las operaciones.


El problema de la droga no es una cuestión individual sino social, que se ceba en los barrios más deprimidos y las comarcas más empobrecidas y debe contemplarse política, económica y social y culturalmente


 Afecta a la juventud pero el consumo de droga castiga de forma insoportable a las familias más empobrecidas que padecen esa lacra por el ansia de beneficios del capitalismo que invierte en el narcotráfico por ser un sector muy rentable, donde no se pagan impuestos y todo es beneficio de ese dinero “negro manchado de rojo” de la sangre de los que asesinan y mueren por sus efectos.


El paro entre la juventud, la explotación salvaje del que trabaja, la falta de un futuro digno que se abre ante las nuevas generaciones en una zona tan deprimida como  la del Campo de Gibraltar, (el índice de paro juvenil es del 33,9% en La Línea y 29,00% en Algeciras;  mes Abril/18),  junto al fracaso escolar, la presión de la  economía de consumo, el derrumbe de muchas familias,  etc,  son ambientes propicios para que los jóvenes sean captados para el alijo de drogas y la extensión del tráfico y consumo entre los jóvenes, como una forma de evadirse de esa injusta realidad.


En el fondo, eso le conviene a este sistema capitalista corrupto, para castrar a la juventud que si no estuviese enganchada, estaría buscando el camino del cambio social o la revolución.


Las nuevas drogas llamadas de diseño han superado  a la heroína, la cocaína y el hachís, porque son más comerciales. Se ceban en los barrios deprimidos de las grandes ciudades.


 El problema de la droga lo sufren mayormente las familias trabajadoras que no disponen de recursos, pero no tanto para los niños de papá que,  si se enganchan, pueden tener a su disposición todos los mejores recursos y clínicas costosas de desintoxicación,  que cuestan una fortuna para curar a sus enfermos, mientras los hijos de la clase obrera se mueren por las esquinas sin poder salir de esa terrible pesadilla.


El tráfico ilegal de drogas, de armas, de trata de blanca y seres humanos es un “negocio genocida” impresionante y criminal que mueve en torno a unos 683.000 millones de dólares al año, incluso más que el turismo a escala mundial. “La ONU asegura que el 70 % de las ganancias de este mercado turbio se lava en el sistema financiero”.


Es completamente imposible que un negocio de tal envergadura se haga sin intervención y conocimiento de la Banca y los Gobiernos capitalistas. Hay que reconocer que ha sido la política capitalista del libre comercio sin control alguno, la que ha empujado a millones de personas que vivían del campo, a cambiar los cultivos dedicados a la alimentación, por plantaciones de drogas impuestas por las “narcomafias” con lo cual los negocios legales e ilegales están absolutamente interconectados.


Las “narcomafias” invierten en empresas legales e ilegales indistintamente y desde esas posiciones del Capitalismo Mafioso, canalizan los recursos financieros hacia la economía “criminal”, tomando el control de Bancos y empresas que utilizan para blanquear dinero e incluso tomando o controlando Gobiernos como estamos viendo en algunos países, mayormente en Latinoamérica.


 Las multinacionales financieras y la Banca Mundial están implicadas totalmente y conocen todos los trasvases que circulan en el planeta,  apoyan los Paraísos Fiscales y los amparan, negándose a la publicación de las listas de sus componentes, porque se descubriría que son esos mismos “señores respetables y honorables”, que manejan los Gobiernos y la economía financiera, que les reportan suculentos beneficios.


La complicidad entre los Estados y la Banca para poder llevar a cabo esos tipos de negocios sucios y sangrientos es obvia. Los grandes cárteles y trusts financieros que son los dueños de los principales bancos del mundo, cuentan con cientos de miles de millones de divisas de depósitos de personalidades en cuentas secretas, destinadas exclusivamente a clientes archimillonarios  a los que les garantizan la más cerrada y oculta confidencialidad.


No hay que salir del Estado español para entender que ese blanqueo de dinero está detrás de muchas maniobras de grandes  macro-proyectos inmobiliarios, de infraestructuras y comerciales, que han saqueado las arcas del Estado, como viene ocurriendo en la Costa del Sol o en la Costa de Cádiz, con el apoyo de Gibraltar y en todo el territorio estatal.


La compra de sociedades estatales por los Fondos Buitres, que algunos analistas calculan en unas inversiones  inmobiliarias en torno a 50.000 millones de euros por año, a través de privatizaciones y adquisiciones de las 30.000 viviendas del stock procedente de la quiebra bancaria y su rescate, están cebando ahora la burbuja de los alquileres.


 Es una clara imposición al Gobierno dirigida por la comunidad financiera internacional. 


 La muestra de la complicidad es la negativa sistemática del Gobierno Rajoy-Montoro,  de levantar el secreto bancario y publicar la lista de los evasores fiscales que tienen recursos en Paraísos Fiscales, donde se oculta también el dinero negro de los “Narcos”, donde pudiesen aparecer algunos conocidos y amigos del PP, como  ha ocurrido en Galicia,  en Andalucía y en todo el mundo.


Con el pretexto de las repercusiones que pudiesen tener en el funcionamiento el sistema financiero capitalista a escala mundial, incluso los economistas a las órdenes y al servicio del sistema, aconsejan que eso no debiera salir a la luz pública, pero eso por sí solo, demuestra que el capitalismo es inviable y no se puede reformar.


 Tienen las manos manchadas de sangre y no son algo nuevo esas connivencias y  vinculaciones del aparato del Estado, cuando se niegan a combatir a fondo las redes del narcotráfico. Con la incorporación de 5.000 inspectores de Hacienda y otros 5.000 de Trabajo, como viene siendo reclamado por la oposición, acompañado con un plan de lucha contra la corrupción y el “narcotráfico”, la situación podría mejorar, pero eso no lo contemplan los gobernantes actuales.


Como estamos viendo, solo con la represión de este Estado burgués no se arregla nada ni podrán resolverlo nunca,  porque forman parte del problema y no de la solución.


 Se persigue y se detiene el “trapicheo de los mindundis” y a los consumidores que son las víctimas (que habría que tratarlos como verdaderos enfermos que son), pero mientras se protejan y oculten a los verdaderos responsables, que son los Capitalistas y sus Banqueros,  de quienes reciben las instrucciones marcando la hoja de ruta de la política que tienen que aplicar, poco se podrá avanzar por desmantelar el entramado.


El debate estriba entre más represión contra la droga o su  legalización,  pero ninguna de las dos posiciones resolverá definitivamente  el problema que es el capitalismo.


 Los familiares de las víctimas,  junto a la clase trabajadora organizada,  tenemos que defender un cambio del modelo de sociedad, pero mientras lo conseguimos hay que luchar por reivindicaciones concretas, como un puesto de trabajo digno, viviendas para las familias, mejoras sociales, etc, pero entendiendo que mientras exista el capitalismo habrá cada vez más jóvenes que sean empujados a padecer, ellos y sus familias, esa horrible pesadilla, contra la que tenemos que luchar  reivindicando algunas medidas como éstas:
  • Nacionalización de los bancos que colaboren con el  blanqueo de dinero del narcotráfico y la corrupción así como la eliminación del secreto bancario.
  • Expropiar los bienes de los “narcos” y utilizarlos para planes de atención a los enfermos toxicómanos.
  • Por una Sanidad Pública y gratuita que cubra las necesidades de las familias trabajadoras y los enfermos toxicómanos.
  • Rehabilitación dentro y fuera de la cárcel con atención especial a los enfermos toxicómanos.
  • Potenciación de las plataformas de lucha contra la droga y la corrupción, con familiares de afectados y los sindicatos obreros.
  • Plan Estatal de Prevención, para explicar a través del sector Educativo, Radio, TVs y Redes sociales, las causas y los efectos nocivos de esta plaga de las drogas, tanto para el individuo como para la sociedad.
  • Habilitar locales gratuitos para la juventud, ayudándoles a su auto-organización, para que sean gestionados por ellos mismos, bajo criterios de un ocio creativo y saludable.
  • Fomentar centros culturales en cada barrio y pueblo, con bibliotecas, zonas deportivas y actividades lúdicas sanas.
  • Plan integral contra el paro para el desarrollo de la Comarca del Campo de Gibraltar, con fuertes inversiones públicas en comunicación ferroviaria e infraestructuras sociales.
  • Para financiar estos proyectos, los partidos, sindicatos y organizaciones de izquierdas deben hacer un llamado a la movilización organizada y democrática del pueblo, para luchar masivamente unidos exigiendo y planteando Leyes justas que contemplen la expropiación de los bienes y fortunas de los narcotraficantes y corruptos, para dedicar los recursos a inversiones sociales y desarrollar los programas de rehabilitación, bajo control social de la población, utilizando la democracia electrónica de las redes sociales con absoluta transparencia para luchar contra la corrupción y los despilfarros, con la colaboración de los vecinos,  familiares de las víctimas y sus organizaciones.
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 José Martín Rodríguez






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