Ricardo Faifer es
el obispo de Goya, una localidad argentina al norte del país, y su
obispado se ha visto inmerso en un escándalo bastante notorio al hacerse cargo de la fianza de un sacerdote -Domingo Pacheco- acusado de abusos sexuales a un menor,
ocurridos en 2005. Los hechos fueron denunciados por Osvaldo Ramírez
ante la Justicia en 2011 y desde entonces, Pacheco estaba preso a la
espera de juicio.
Todo cambió el pasado 15 de noviembre de 2013, cuando el obispado -por orden directa de monseñor Faifer- dispuso una camioneta valorada en 50.000 pesos argentinos
(cerca de 6.200 €) para pagar la fianza impuesta y así liberar a
Domingo Pacheco tras dos años de cautiverio en una prisión.
El juicio se
celebrará el 9 de diciembre de 2013 en el Tribunal Oral de Goya y la víctima, muy indignada con la acción del obispado, no ha dudado en escribir un e-mail al Vaticano donde expone su intranquilidad ante la liberación de Pacheco: <<no sé lo que puede llegar a hacerme a mí o a mi familia. Es una persona que padece una psicopatía de personalidad perversa, es peligroso para cualquiera>>.
El obispo de Goya se ha excusado aludiendo a que ”debía ayudar a un hermano” para que así Domingo Pacheco “pueda esperar con serenidad y se prepare para el juicio”.
Hay una cosa poco clara en todo el asunto: ¿por qué se paga la fianza tras casi dos años de encarcelamiento y apenas tres semanas antes del juicio
se procede a abonar los 50.000 pesos argentinos? No tiene lógica pensar
que el obispado estaba esperando a que pasase un tiempo para no
levantar una polémica ya que un año es suficiente para tal fin y le
habrían liberado hace más de doce meses; el propio obispo alude a 'la
preparación del juicio' por parte del acusado, ¿le van a señalar lo que debe o no decir ante el juez?
¿Querrá el obispado de Goya evitar responsabilidades de los altos cargos
de la diócesis y que un escándalo mayor les salpique? Lo único cierto
es que se ha pagado la fianza del sacerdote y que dicho movimiento no
invita, precisamente, a pensar bien de todo el asunto. Por el interés te quiero Andrés...

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