lunes, 21 de octubre de 2013

El Tribunal de Estrasburgo ha vuelto a dar otro bofetón a la Justicia española al anular una ley, conocida como 'doctrina Parot'

 

 

 

El tribunal de Estrasburgo tumba la 'doctrina Parot'




El Tribunal de Estrasburgo ha vuelto a dar otro bofetón a la Justicia española al anular una ley, conocida como 'doctrina Parot', cuyo único objetivo era que los presos con largas condenas, especialmente los etarras, se pudriesen en la cárcel al no aplicarles las reducciones de condena a las que tenían derecho. La sentencia supone que decenas de reclusos, la mayoría de ellos con muchos años de cárcel, tendrán que ser puestos en libertad en las próximas semanas.



El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo ha 
dado la razón a la etarra Inés del Río en su recurso contra la doctrina Parot y ha sentenciado que la interpretación jurídica para alargar la estancia en prisión de la etarra vulnera el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Un portavoz del tribunal ha recordado que la sentencia es vinculante, que sienta jurisprudencia y que España se comprometió a acatar los fallos. Además, ha precisado que la resolución no entra a valorar otros casos pero sí ha querido destacar, como resumen de la sentencia, que lo que dicta es que la aplicación retroactiva de la doctrina para dejar en la cárcel a del Río supuso una "detención ilegal".

El tribunal confirma así que la jurisprudencia del Tribunal Supremo se aplicó de forma retroactiva y la Constitución española, en su artículo 9, prohíbe la retroactividad de las normas y, tal como ha sentenciado Estrasburgo, la doctrina Parot atenta claramente contra ella.

"La demandante ha cumplido una pena de prisión superior a la que tendría que haber cumplido según el sistema jurídico español en vigor en el momento de su condena. Por consiguiente, corresponde a las autoridades españolas garantizar su puesta en liberta en el plazo más breve posible", señala la sentencia leída hoy en Estrasburgo.

La doctrina Parot consiste en aplicar los beneficios penitenciarios sobre cada una de las penas impuestas al recluso y no sobre el máximo legal permitido que, en el caso de Inés Del Río era de 30 años de cárcel. Desde 2006, la doctrina se ha aplicado a más de 60 reclusos, en su mayor parte terroristas de ETA con múltiples condenas, además de a algunos asesinos y violadores.

-------------

Artículo de Ignacio Escolar, en El Diario

Los derechos humanos son para todos, también para quienes los pisotean: para los asesinos más terribles, para los etarras o los violadores. La sentencia europea contra la doctrina Parot así lo deja claro a partir de uno de los principios básicos del derecho: la no retroactividad de las condenas. No se puede endurecer una pena de cárcel a posteriori y, cuando estos presos cometieron sus horribles crímenes, el Código Penal español era el que era. Lo máximo que podías estar en la cárcel eran 30 años y sobre ese plazo se aplicaban los beneficios penitenciarios.

Así fue durante décadas, hasta el año 2006, cuando el Tribunal Supremo cambió las reglas para evitar que algunos de los terroristas más sangrientos salieran de la cárcel. Lo hizo a la medida de un preso: Henri Parot. Que la doctrina lleve un apellido da el tamaño del disparate: derecho a medida. El Supremo cambió la forma de interpretar los beneficios penitenciarios y, en la práctica, alargó retroactivamente las condenas.

El Tribunal de Estrasburgo ha tumbado este parche, pero eso no significa –como están vendiendo algunos irresponsables– que los etarras saldrán de la cárcel tras pasar poco más que dos días a la sombra. Los terroristas que ahora serán excarcelados no entraron antes de ayer: la mayoría lleva 25 años entre rejas y ninguno de ellos ha cumplido menos de 20 años de prisión. Es discutible si esta pena es o no suficiente para pagar por sus crímenes (es discutible incluso si pagarán por ellos algún día). De hecho, en 1996 el Gobierno cambió el Código Penal y hoy las condenas son mucho más largas. Pero lo que no merece discusión alguna es que la gran diferencia entre un Estado democrático y una banda terrorista es que nosotros sí cumplimos con la ley y los derechos humanos.


No hay comentarios: