domingo, 10 de febrero de 2013

SUMA Y SIGUE. LA MATANZA DE BADAJOZ Y SUS PROTAGONISTAS. GALÁN BERMEJO EL PÁTER PISTOLERO


MUJERES PRESAS EN SEGOVIA
Cuando entraron los fascistas en Badajoz se produjo unas de las tantas matanzas que tan selectivamente estaban realizando por toda la ruta que estaban cubriendo. Daba igual que hubiera habido resistencia o no, el caso es que al entrar en una plaza buscaban entre lo más selecto de la izquierda y los pasaban por las armas -una forma muy "fina de llamar al asesinato"-. Aquí en Badajoz a diferencia de otros lugares se abarrotó de periodistas que narraron a su forma los horrores que vieron y oyeron.


Ver pudieron ver poco, excepto Badajoz repleto de cadáveres. De la matanza del primer día se oyeron varias cifras: 1.200, 1.800 y hasta 2.000. Cifras que se discutirán toda la vida al no haber sido registrados todos lo asesinatos. Si La Causa General, efectivamente hubiera sido una causa general. se deberían haber recogido todos los asesinatos los rojos y los azules, pero claro, los azules según ellos habían sido unos santos cruzados y los "santos" no asesinan o como decía el cura de Zafra no "sancionan". Pío Moa habla de un "escarmiento"


En un esfuerzo digno de titanes los historiadores Francisco Espinosa o José Mª García Márquez -por citar algunos- llevan desentrañando, desde hace ya varias décadas, la represión fascista. Una tarea ardua y muy criticada por los historiadores "distantes". Como si la represión no formase parte de la historia. No, para algunos sólo cuentan las batallas y los motivos políticos que condujeron al grave conflicto español. Sin embargo los motivos políticos y las batallas fueron los hilos conductores de la represión. Todo está estrechamente unido.

Cuando acabó la Guerra Civil la historia verdadera estaba por escribirse y a eso se han dedicado Espinosa y García Márquez. En una reciente obra Violencia Roja y Azul, García Márquez nos habla de la represión más oculta: las mujeres:
En Arahal, por ejemplo, fueron 28 las mujeres asesinadas en julio y agosto de 1936 pero ninguna de ellas fue inscrita en el Registro Civil En Villanueva del Río y Minas conocemos los nombres de 26 mujeres asesinadas y no inscritas e el 36; en Paradas fueron 24. Un sólo informe de la Guardia civil de Utrera de 24 de noviembre de 1936 da los nombres de 13 mujeres asesinadas y no inscritas. (...) en Marchena 36. En Morón de la Frontera (...) 26 casos  a los que había que sumar el "suicidio"  en la comisaría sevillana de Jauregui de Mercedes Luna López. Ninguna de ellas inscritas en el 36. Tampoco inscribieron a las 17 mujeres de Guillena asesinadas en Gerena. Estas 164 mujeres asesinadas en siete pueblos sevillanos reflejan bien lo que fue la norma en Sevilla y, por extensión a todo el suroeste. 
La razón de tanta ocultación es simple: no había que dejar el más mínimo rastro de la matanza de ciento de mujeres que se estaba llevando a cabo en la zona  (...). Actualmente, con varias investigaciones locales aún en curso , son 467 los asesinatos de mujeres documentados en la provincia de Sevilla., la mayor parte de los cuales  siguen sin inscribirse.

Podrá parecer  mentira pero todavía hay desaparecidos de la Guerra Civil a pesar de que se tienen constancia de ellos. Esto es prueba de lo mal que funciona la tibia Ley de la Memoria Histórica. Las Fosas Comunes de la guerra Civil y estos valientes estudios demuestran la saña asesina de los "libertadores". libertadores que algunos propagandistas están dispuestos por todos los medios a lavar su imagen.



Aquí en Badajoz como en tantos sitios se ha tratado en primer lugar de negar la matanza, y más tarde cuando es imposible negar que se asesinó sin piedad, de minimizarla lo más posible.Como la chacina fue gritada a los cuatro vientos por la prensa internacional se pudo llevar a cabo una estrategia de ocultación, no tardaron en salir propagandistas del régimen en negar todo lo que los periodistas no fascistas publicaron en la prensa internacional. Se debieron ocultar las pruebas listados e informes para que la memoria rebelde amaneciera impoluta. Según Espinosa: Donde la matanza fue mayor es más difícil demostrarla".


El último intento de minimización de la Matanza lo han protagonizado Francisco Pilo, Moisés Domínguez y Jesús de la Iglesia. A sus acólitos han logrado metérsela doblada, y en algunos bien intencionados sembrar dudas pero nada más. A diario busco críticas de su libro y nada, o mejor dicho, lo de siempre. Solo encuentro alabanzas en la zona tradicionalista fascista de la Red: Religión en Libertad, Intereconomía, Tradición Digital (que por cierto casi son los mismos)y por supuesto, en numerosos blogs cada cual más ultra. Pero de ahí no pasa la cosa, por lo que respecta a la historiografía seria silencio absoluto. Los protagonistas de tal dislate es decir, Francisco Pilo y Moisés Domínguez se creen  que ese silencio es debido a que han logrado callar las voces más críticas con su estudio incuestionable.  Dejémoslos que disfruten de su falso éxito. Todo el mundo tiene derecho a su minuto de gloria.



El último intento (patético) de lavar la imagen de un "santo cruzado" ha venido de la mano de Moisés Domínguez, ya le dedicamos una entrada enterita y no queremos hacer leña del árbol caído. Lo que si queremos resaltar es que "cuando un tonto coge una vereda, ni la vereda deja al tonto ni el tonto deja la vereda". Carmelo López Arias El famosísimo periodista del famosísimo diario El Semanal Digital, ha cogido la vereda, y ha seguido el camino de los tontos. En Religión en Libertad ha publicado un artículo refiriéndose al "trabajo" del propagandista  Moisés Domínguez, donde "desterraba" para siempre la mala imagen del pater pistolero. La habrá desterrado del imaginario de los que necesiten creerse (pos su ideología) que Franco nos libró de Rusia (angelitos que candorosos ellos) El cura de Zafra fue acusado de pistolero de gatillo fácil, no sólo por Antonio Bahamonde, si os leéis el artículo de Moisés son varios los autores que nos mencionan la personalidad nacionalista y agresiva del páter pistolero. Un cura que según sus agiógrafos avanzaba en primera fila (fue tres veces heridos) y totalmente desarmado. Su única arma era la fe en Dios. Esta vez no aceptamos pulpo como animal de compañía. El cura iba vestido de legionario con una pistola y según nos contaba Antonio Bahamonde le gustaba usarla para "sancionar a los rojos".


 

Carmelo López Arias incurre en los mismos errores que Moisés, normal, su única fuente es el propio Moisés::La propaganda frentepopulista en su intento de presentar a la Iglesia española aliada con las más crueles ferocidades contra la población. No es ninguna propaganda y hay cientos de estudios que demuestran la connivencia de la mayor parte de la iglesia con los fascistas rebeldes.Es que la iglesia no colaboró, la iglesia era parte del entramado fascista. López arias escribe: "Todos le quieren y respetan", señalaban los documentos militares. Nos ha "jodío" Paco con las rebajas. En los documentos iban a dejar reflejado sus actos criminales, Acaso en la Causa General hablan de los asesinatos franquistas. También suelta la siguiente perla: Y no puede decirse que fuese complaciente con el nuevo statu quo, pues, como señala Domínguez Núñez, pleiteó en distintas instancias para que le fuesen reconocidos unos haberes como miembro del clero castrense al que, de hecho, no pertenecía. Ganó el juicio en 1940, lo que alivió la situación de su familia,  "nada desahogada, sino al contrario". Lo dicho, el tonto sigue en la "verea" y sin enterarse de nada.
 
 
 Los fascistas se olvidaron de él y lo dejaron en una situación económica precaria. El cura pistolero que había arriesgado su vida en primera línea del frente matando a rojos y dando asilo espiritual a los moribundos, se encontraba compuesto y sin novia, le dejaron a deber una pasta gansa (para la época)  7.732 pts. ¡Menudos son los curas con el dinero! Moisés y Carmelo López Arias dan por supuesto que la situación económica de la familia del páter pistolero era precaria porque así lo dijo " A.Coll-Bizañes: “Teniendo en cuenta el interés de nuestro General Jefe (Millan Astray) por la cuestión, ya resuelta, del pago de los haberes atrasados que corresponden al Padre Capellán de esta Dirección General de Mutilados, BUEN LEGIONARIO, GLORIOSO CABALLERO MUTILADO DE GUERRA, Don Juan Galán Bermejo, se sirva indicarme si recibió un recibo por el importe de la liquidación de haberes a su favor (...) para dejar solucionado este asunto y que tanta IMPORTANCIA PARA NUESTRO BUEN PATER, CUYA SITUACION ECONOMICA NO ES NADA DESAHOGADA, SINO AL CONTRARIO (Madrid 27/07/1940).”
 
 

Si era difícil la situación de un "héroe" de guerra, que no decir de la familia de un rojo cuyo cabeza de familia fue asesinado y que fue despojada de todos sus bienes y en algunos casos se vieron obligadas a pagar costosas multas por el supuesto delito del asesinado. Como siempre los neo franquistas mirándose al ombligo. Desgraciadamente para los justificadores del 18 de julio hay más curas sanguinarios. Leamos estos versos de Miguel Hernández dedicado al cura del penal de Ocaña que era conocido como el “cura verdugo” porque estaba encargado de dar los tiros de gracia:

Muy de mañana, aún de noche,
Antes de tocar diana,
Como presagio funesto
Cruzó el patio la sotana.
¡Más negro, más, que la noche
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña!

Llegó al pabellón de celdas,
Allí oímos sus pisadas
Y los cerrojos lanzaron
Agudos gritos de alarma.
“¡Valor, hijos míos,
que así Dios lo manda!”
Cobarde y cínico al tiempo
Tras los civiles se guarda,
¡Más negro, más, que la noche
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña!

Los civiles temblorosos
Les ataron por la espalda
Para no ver aquellos ojos
Que mordían, que abrasaban.

Camino de Yepes van,
Gigantes de un pueblo heroico,
Camino de Yepes van.
Su vida ofrendan a España,
Una canción en los labios
Con la que besan la Patria.

El cura marcha detrás,
Ensuciando la mañana.
¡Más negro, más, que la noche
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña!

Diecisiete disparos
Taladraron la mañana
Y fueron en nuestros pechos
Otras tantas puñaladas.

Los pájaros lugareños
Que sus plumas alisaban,
Se escondieron en los nidos
Suspendiendo su alborada.

La Luna lo veía y se tapaba
Por no fijar su mirada
En el libro, en la cruz
Y en la “star” ya descargada.
Menos negro que su alma
El cura verdugo de Ocaña!


Seguro que si revisamos en los documentos oficiales todo esto es otra patraña. ¿Verdad Moisés?


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