viernes, 4 de octubre de 2013

EMIGRAR DE ESPAÑA PARA ENCONTRAR MÁS EXPLOTACIÓN Y DESIGUALDAD, ES DECIR, MÁS CAPITALISMO

Según un informe conocido esta semana de la Fundación Alternativas ya son 700.000 los españoles/as que han abandonado el país en busca de trabajo desde que se iniciara la "crisis" en el año 2008. Los datos ofrecidos en este estudio son más fiables y realistas que los ofrecidos por el gobierno español - que apenas contabiliza 2250.000 emigrantes españoles - puesto que tienen en cuenta no sólo los datos basados en el registro de los consulados  españoles, sino que tienen en cuenta también los permisos de trabajo que los países receptores otorgan a los ciudadanos españoles que emigran. Esto demuestra nuevamente que el gobierno Rajoy miente y manipula los datos oficiales en su favor. A pesar de que los datos del paro son inadmisibles y se sigue destruyendo empleo, la huida de estos 700.000  españoles en busca de una vida mejor ha ralentizado la destrucción de empleo en los últimos meses, algo que ha servido para que el gobierno nos anuncie el fin de la "crisis" y las bondades de su reforma laboral. No hace falta decir que si los seis millones de parados actuales abandonamos el país la tasa de desempleo sería del 0%. A este éxodo español no se le puede llamar "movilidad exterior", como lo define falazmente la infame ministra de Empleo y demás voceros, sino que se llama condenar al exilio a cientos de miles de españoles que en España no tienen ningún futuro.

El decadente y corrupto régimen español nacido de la Transición no tiene nada que ofrecer a sus ciudadanos - ni a jóvenes, ni a mayores, ni a parados, ni a trabajadores, ni a pensionistas - excepto explotación laboral y miseria. No es extraño, pues, que España, como en aquella posguerra que muchos fascistas actuales añoran, vuelva a ser un país de emigrantes. Pero me llama la atención que, según ese mismo informe, los países a los que más españoles emigran en busca de una vida mejor son Reino Unido, EE.UU y Francia, países capitalistas que también sufren las consecuencias de la crisis sistémica mundial y que están aplicando las mismas políticas neoliberales que en España. ¿Qué se encuentran entonces los españoles que huyen del corrupto régimen español?

En Reino Unido, primer lugar de destino de los exiliados españoles, en 2011 se llevó a cabo una de las mayores huelgas de su historia, cuando más de dos millones de trabajadores salieron a la calle a protestar por los recortes sociales que impuso el Gobierno Cameron para "reducir gastos", entre ellos rebajas de los salarios y de las pensiones. La matrícula en las universidades se ha triplicado en los últimos años; el 50 % de los maestros de primaria llevan comida a las escuelas para alimentar a los alumnos que no comen lo suficiente en sus casas, mientras otros profesores entregan dinero para que los estudiantes cuyos padres son parados o trabajadores precarios puedan hacer una comida digna al día. En cambio, la fortuna de las mil personas más ricas de Reino Unido aumentó un 4,7 % el año pasado y el país cuenta actualmente con 77 multimillonarios. En Francia, segundo destino mayoritario de los españoles, ya hay más de 3, 5 millones de parados; en 2008 había 7,8 millones de pobres, hoy ya hay más de 12 millones de personas en situación de pobreza; tener un empleo hoy en Francia ya no es una condición suficiente para librarse de la pobreza. Los 500 franceses más ricos poseen en este año 2013 el 10% del patrimonio total de los hogares franceses. Su fortuna global se ha cuadruplicado en diez años. En Estados Unidos, paradigma del capitalismo salvaje cuyo gobierno federal acaba de declararse en quiebra, que cuenta con 50 millones de pobres y donde 4 de cada 5 adultos han estado desempleados, cerca de la pobreza o dependiendo de la asistencia social, sigue aumentando la brecha entre ricos y pobres: en 2012 el 10% más rico acumuló la mitad de la riqueza creada en todo el país. Lo mismo podría decirse de Alemania, cuya fórmula para convertirse en la "locomotora" exportadora de Europa ha sido dilapidar los derechos laborales y empobrecer a los trabajadores alemanes (y españoles). En Alemania hay 8 millones de trabajadores pobres. Diferentes idiomas para una misma receta: neoliberalismo.

Estos datos, y otros muchos, demuestran que lo que llamamos "crisis" no es más que una crisis global del sistema capitalista provocada por su propia irracionalidad, y por lo tanto la solución a los problemas de la clase trabajadora no está dentro del sistema. Aunque los datos macroeconómicos entre unos países capitalistas y otros puedan ser distintos, las políticas neoliberales son las mismas, y las condiciones de vida de las clases populares también. La minoría dominante impone la explotación laboral y la pobreza para la mayoría como método para "salir de la crisis", es decir, para seguir aumentando sus desmesurados beneficios y privilegios. Este es el "nuevo" modelo que se está imponiendo en Europa y resto de países capitalistas occidentales para "competir" frente a las nuevas economías emergentes. Al oprimido, al pobre, al explotado poco le importa el idioma en el que lo exploten.

Los cambios de gobierno, la dicotomía izquierda-derecha, son totalmente inútiles si ello no conlleva la ruptura absoluta con el actual sistema capitalista y su modelo de falso libre mercado. ¿Tenemos esto claro? Salta a la vista que no. La hegemonía del pensamiento de las clases dominantes en la sociedad es arrolladora. Por ahora.



Publicado por ADOLFO FERRERA MARTÍNEZ





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